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Avances de la “Breve historia de la Nación Cachureca”

 

(Fragmentos)

 

“Los nacionalistas surgieron en 1903 y la historia fue así: A finales de 1902 los cachurecos habían ganado de forma legítima las elecciones, pero los liberales no querían entregar el poder, fue entonces cuando se levantó el general Manuel Bonilla Chirinos y tras dos meses de guerra se hizo justicia. Algo parecido sucedió en 1923, nuevamente los cachurecos ganaron las alecciones y ante la negativa de los liberales de reconocer la derrota, de desató la famosa guerra civil de 1924 pero esta vez, tras varios acuerdos entre las fuerzas en pugna, la jefatura de gobierno recayó en un gobierno provisional…De esta crisis surgió un nuevo cabecilla: Tiburcio Carías Andino.

Este fue el caudillo que convirtió en partido político a un organismo que antes de 1932 funcionaba como un ingenuo “Club Electoral”. En sus tres intentos previos a tomar el poder en 1932, el general Carías trabajó con tenacidad para que “el nacionalismo” dejara de ser una fuerza política débil y se transformara en una corpulenta estructura partidaria no únicamente para ganar elecciones sino también para retener el poder…A cualquier precio…”

“Los tres gerifaltes del nacionalismo clásico son por su orden, Tiburcio Carías Andino, Juan Manuel Gálvez y Julio Lozano Díaz. Los tres apresaron la nación en el periodo de gobernabilidad errónea que más lastres y traumas le han dejado al país. Durante 24 años continuos (1932 – 1956) la gente que se adaptó a vivir en “una Honduras secuestrada” no vio otra cosa que una montaña de basura en cuya cima flameaba la bandera azul de los cachurecos.

Más tarde, tras el deceso de “los padres fundadores el cachurequismo” nació en Honduras el “nacionalismo militar”. Los “nacionalistas militares” tomaron el control de Honduras en 1963 y lo devolvieron en 1983. Fueron otros 20 años de brutal oscuridad político-administrativa.
La figura estelar de este nuevo periodo siniestro fue el general Oswaldo López Arellano, un tipo que había comenzado su carrera militar como vigilante doméstico del general Carías Andino y que terminó transformado en jefe del gobierno tras el memorable golpe de estado de 1963 perpetrado contra la frágil gobierno liberal Ramón Villeda Morales”.

“Ellos piensan y no hay manera de rectificar este pensamiento, que la democracia es una tontería, que el libre mercado es una calaverada, que la eficiencia del aparato público es una bobería y que las ideas y los pensamientos de los demás no tienen ninguna importancia. Si alguien intenta corregirlos, simplemente se enrollan en sus propias corazas como los puercoespines. Para un cachureco “la nación sólo existe si es de ellos” y de hecho están firmemente convencidos de que “la nación les pertenece”, todos los demás somos unos huéspedes indeseables, unos parias, unos polizones mal nacidos que no hemos aprendido a agradecer las migajas que ellos nos proveen”.

“Sólo ahora conocemos en detalle las raíces psicológicas de este cinismo programático que les ha permitido dominarnos 60 de los recientes 86 años de historia política. 86 de los 117 años de historia reciente. Entre 1932 y 2017 los cachurecos tuvieron la sartén por el mango durante 60 años…Casi siempre de forma continua. En estos momentos hay que volver a bajar la cabeza, dejar que nos pongan los grilletes… Y sumarle 4 años a esta perversidad sin sentido”.

“Todo se ha ido moldeando lentamente… Desde el 2011 todos los hombres de primera fila del presidente Lobo Sosa comenzaron a gobernar bajo el lema del “humanismo cristiano” pero ya en el 2014 con la llegada al poder del caudillo vigente que hoy día gobierna el país por obra de un fraude colosal, el insulso “humanismo cristiano” dio paso a la consigna “hacer lo que se tenga que hacer para garantizar la paz y la tranquilidad del pueblo hondureño”. Pero en esencia es “volver a hacer” lo que siempre han hecho: matar, robar, reprimir y mentir”.

“Así se completa un ciclo casi perfecto de vejaciones y maldiciones y así hemos dibujado con cuatro pinceladas, la miseria incorregible de un país arruinado, ofendido y humillado por una banda de malhechores históricos que tienen bandera, picas, programas, socios, cómplices, emblemas y consignas”.

 

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Publicado elUncategorized